4 tips for shopping Zero Waste


A0collab x Ohelo

If you are here, you are probably starting to take steps towards a zero-waste lifestyle, and I have to say that you, indeed, will need steps.

It is in our human nature to wish for quick changes but, in this case, that mentality will bring us the last thing we need: waste. Buying new zero-waste products, throwing away perfectly fine and useful items, and letting ourselves get dragged by consumerism are things that can surely happen at the beginning of our journey. Because it is too easy to fall into that, instead of a shopping list, I’m sharing with you the 4 steps I follow before purchasing any product. Example included!

Check your habits

Do you always end up with a drawer full of plastic bags? Are you enjoying your takeaway coffee but hate the use of disposable cups? Are you a big fan of cocktails and need a straw for them every Saturday? 

See where your waste is coming from before buying any new product to solve a problem that you may not have. Writing down your daily routine for one week will help you find your real needs instead of what other people say they are.

Let me share with you a practical case: I know that I enjoy my takeaway coffee, I also like having some cuppa tea at work, and I’m always drinking water. Considering my situation, I would need a reusable cup to use at work with the right size to be used at any cafe, as well. I also want it to have a 100% leak-proof lid so I can bring it with me as a water bottle.

Research the products

I’m probably not the only one that got many ads about ethical and/or sustainable products once I started being interested in Zero Waste. I do think that it’s a positive thing to have such a variety of products and companies sharing the same eco-beliefs, but sadly, not every one of them is what they claim to be. 

After Zero Waste became a trend, it started to be difficult to recognize greenwashing although we shouldn’t feel discouraged by that. It is possible to find the right products if we take our time to check the materials used, where they’re produced, the working condition at the factory, and even the packaging (it’s upsetting to receive zero-waste products wrapped in plastic, more plastic, and a bit more plastic.)

To be fair, I think reading all that information before making any purchase, and even demanding answers from the companies have always been our duty as customers.

Plan the shopping

This nightmare has happened before: I run out of dishwasher soap and end up buying brands that I don’t really like in plastic containers that I really hate –instead of my favourite zero-waste soap bar. To avoid this frustrating experience, it’s important to plan our shopping

Usually, zero-waste shops aren’t on our way home, open until 11 PM like most supermarkets, and if we decide to use online stores, we have to keep their delivery time into account. I would consider planning essential if we’re talking about cleaning and bathroom products.

As a procrastinator, I had to change my habits, but this new mindset encouraged me to start organizing other aspects of my zero-waste lifestyle. For instance, creating a weekly menu plan, followed by a shopping list, will help me avoid food waste.

As I don’t consider a tumbler an urgent item, the delivery time wasn’t a concern. It still arrived quickly, after just a couple of days, in completely recyclable packaging, no plastic to be seen anywhere!

Think it over again

I know, after we’ve done all this work already, now I’m suggesting you reconsider your purchase. As I see it, the zero-waste lifestyle is not a war against plastic but a fight against mindless consumerism and single-use items; and we lose it when we buy things we don’t need and/or we won’t use for a long time.

My recommendation is to give it a week, wait seven days to see if you still need that product, if you still think it will be useful in your daily life. Once you’re sure, go for it, and don’t forget to take good care of it once it’s in your hands.

I honestly pondered for a few days how useful this tumbler could be for me. I repeated the first step just to be sure that it would make my life easier and if it’d really help me avoid waste, like the other products I already own. One week later, and I’ve been enjoying daily this “true multi-tasker” tumbler, as Katy and Alex rightfully claim it to be.

Even if I follow these steps daily before every buy, I’m not always successful – I’m still working hard on step number 4. That’s most definitely fine, and I want you to feel the same.

I believe that Zero Waste is a concept, a goal, and that the most important thing is taking steps to get closer to it. These are my steps, but I can’t wait to hear about yours.

¿Qué es la Fashion Revolution Week?

Fashion Revolution Week 2021: 19-25 de abril


Durante la penúltima semana de abril, del 19 al 25, se celebra de manera global la Fashion Revolution Week, organizada y promovida por la organización Fashion Revolution. ¿En qué consiste?

Fashion Revolution comenzó como un movimiento global en 2013 y fijó su meta en cambiar la industria de la moda. Su creación tuvo lugar tras el colapso de la fábrica Rana Plaza, en Bangladesh, que provocó la muerte de 1138 personas el 24 de abril de 2013. Las declaraciones posteriores documentaron que esta catástrofe pudo ser evitada; el edificio estaba en terribles condiciones y los trabajadores habían alertado sobre esta situación reiteradamente, además de informar sobre su temor a trabajar allí. Sin embargo, las quejas no conllevaron ninguna mejora y la situación acabó con su derrumbamiento.

Las condiciones del Rana Plaza no eran un caso aislado, pero en ese trágico momento se evidenció la necesitad de un grupo activista que cuestionase las prácticas del sector de la moda y que demandara cambios en las condiciones de sus trabajadores, sobre todo en la parte de la cadena más olvidada: la producción.

El 24 de abril es el aniversario de ese terrible evento y la fecha que marca la celebración de la semana de la revolución de la moda (Fashion Revolution Week) cada año, una semana que se diferencia de las demás “fashion weeks” en que las personas involucradas en la industria son más importantes que las propias prendas y que, por supuesto, las tendencias.

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“La ropa no debería costar la tierra. Pregunta a las marcas: ¿de qué está hecha mi ropa?”

Sin duda, la moda también es apreciada durante estos siete días. De hecho, Fashion Revolution se considera un grupo de “protestantes pro-moda”, pues el movimiento no es un ataque contra la industria, sino la búsqueda de un cambio positivo global. Sin embargo, ese amor por la moda se entiende desde una perspectiva atemporal, que fomenta, principalmente, el valor de las prendas que ya tenemos y su cuidado. Citando a Orsola de Castro, una de las fundadoras de Fashion Revolution, “la prenda más sostenible es la que ya está en tu armario”.

Aunque se promueve con entusiasmo el alargamiento del ciclo de vida de cada prenda, con la compra de ropa de segunda mano o el intercambio de ella (clothes swap), por ejemplo, Fashion Revolution no aboga por el boicot a las grandes marcas de “fast fashion“. En cambio, se enfrenta a sus prácticas poco transparentes desde el punto de vista ético, cuestionando “¿Quién ha hecho mi ropa?” (Who made my clothes?), y preocupándose por el impacto ambiental de los materiales empleados, con la pregunta “¿De qué está hecha mi ropa?” (What’s in my clothes?). Especialmente durante la Fashion Revolution Week.

Durante esta semana, cada país con un equipo de Fashion Revolution ha programado diferentes charlas, entrevistas e, incluso, tutoriales y talleres, que este año se celebrarán en su mayoría por internet. Pero, como movimiento global, cualquiera puede organizar su propio evento e incluirlo en la página web oficial de la organización. Al final, todos somos parte de la revolución.

Desde personas involucradas directamente en el sector, como diseñadores o trabajadores, hasta los consumidores que reciben el producto final, todos pueden participar en esta semana que conmemora una tragedia que no se debe repetir, y que celebra también los cambios que han ocurrido desde entonces. Son días en los que se alenta la curiosidad de los consumidores, se valoran las respuestas cada vez más transparentes de las marcas, y se fortalece la revolución que está teniendo lugar.

Más que moda tras los diseños de Mario Cruz

Cuando empiezas a darte cuenta de que el diseño de una prenda no es lo único que debes tener en cuenta a la hora de comprar, se te abren las puertas a una mayor exploración del trabajo creativo, y a veces incluso tecnológico, de diseñadores situados fuera del radar del comprador habitual. Este cambio de pensamiento fue el que me llevó hasta la marca del diseñador Mario Cruz.

La primera toma de contacto con su marca tuvo lugar en uno de sus puntos de venta: la fantástica tienda Espacio Aguacate, situada en Granada. Entre de todas las prendas cuidadosamente seleccionadas para este local, había varias piezas de colores vivos con una etiqueta que rezaba Mario Cruz y un pequeño texto que explicaba cómo se había confeccionado. Ese fue el detalle que gana a cualquier comprador que se preocupe por #whomademyclothes.

En mi último paseo por Madrid decidí darle un toque a Mario para ver qué tal le iba y, aunque le pillé en plena etapa de diseño, corriendo de un lado para otro en Malasaña, quedamos para un par de cafés y tés y mucha conversación.


Mario Cruz en Malasaña, Madrid

El salto a la capital madrileña

Almeriense de nacimiento y ‘granaíno’ de corazón, Mario acabó en la capital al entender que el tipo de moda que quería crear no funcionaría en ciudades pequeñas. Avanzar en Madrid tampoco ha resultado fácil pero considera que al menos hay un mayor interés por los diseños únicos, comparado con las ciudades andaluzas.

Tras formarse en Patronaje y confección, la marca comenzó a tomar forma y las colecciones fueron saliendo a la luz hasta llegar a la que lanzó hace un par de meses, para este verano.

Esta gran ciudad le ha permitido, además, llevar a cabo colaboraciones tan interesantes como la colección cápsula que ha preparado junto a la diseñadora e ilustradora Isabel Muguruza y que presentaron la semana pasada en la tienda madrileña Rughara.

A pesar de esas ventajas, Mario confesó que durante este largo proceso hay veces que resulta “difícil estar siempre contento y confiar en ti mismo”. Y en cuanto a lo que deparará el futuro, simplemente se rio al preguntarle sobre sus planes. Por ahora, el sacar adelante las colecciones que diseña tiene toda su atención, aunque una pop-up store no es una idea que le desagrade precisamente.

Un gran equipo de mujeres

Resulta que detrás de la marca Mario Cruz no se esconde un equipo de varios diseñadores o incluso un par de ayudantes a tiempo parcial. Mario Cruz es él, solo él. Aunque, por supuesto, necesita que le echen una mano con la producción.

¿Recuerdas que he mencionado sus etiquetas al principio? Ese trozo de papel explicaba que esa prenda había sido producida por las mujeres trabajadoras que conforman el taller que tiene en Madrid la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP).

Desde el principio, Mario Cruz ha trabajado codo con codo con las mujeres del taller de la APRAMP, puede que incluso haya pasado demasiado tiempo allí, como él mismo añadió con humor.

Esta organización lleva más de 25 años trabajando con estas mujeres, centrando sus esfuerzos, sobre todo, en la atención a emergencias y en el apoyo y acompañamiento para la búsqueda activa de empleo, ofreciendo este taller como una opción de salida laboral. Si necesitas hablar con ellas, o conoces a alguien que lo necesite, puedes contactar con ellas escribiéndoles un e-mail o llamando a su número de emergencia 24 horas.

Diseño de Mario Cruz
Vestido de la colección anterior en la tienda Miseria, Madrid

Más que moda

Si entendemos el concepto de moda como una abundancia de prendas que ejemplifican la superficialidad y lo efímero de la industria, alegra encontrarse con marcas que van más allá y piensan en todas las etapas de vida de una prenda.

Los diseños son importantes, sin duda, por eso los cortes de las prendas de Mario son limpios y los colores o estampados utilizados están de moda. Pero, además, es ropa perfectamente combinable y apta para cada ocasión, lo que rompe con la necesidad de comprar más y ayuda a tener un armario cápsula; Mario investiga los diferentes tejidos naturales para sus creaciones, como el tencel, para mejorar el aspecto de la sostenibilidad en sus colecciones; también produce en un taller con una gran labor social, y con buenas condiciones laborales; y, por último, busca la colaboración trasmedia con otros creativos. Creo que no está nada mal el trabajo que hay detrás, ¿no?

Resulta curioso todo lo que podemos descubrir si empezamos a leer las etiquetas de nuestra ropa. Y tú, ¿lees las etiquetas? ¿Sabes quién hace tu ropa? ¿Has encontrado por casualidad alguna fantástica marca como la de Mario Cruz?

Squint o cómo crear moda saliéndote de la línea

La palabra squint tiene varias acepciones, pero curiosamente tiene un significado en Escocia que no posee en ningún otro país de habla inglesa. Squint, como adjetivo, sirve para describir algo que no está completamente recto, que se desvía de la línea recta y que puede llegar a ser un trazo oblicuo. Precisamente, esa idea de divertida imperfección es la que ha querido transmitir Eleanor Vallely al llamar así a su marca de ropa.

Squint comienza a tomar forma después de que Ellie terminase la carrera de Diseño y Negocios en la Universidad de Brighton, en 2016. Ya había utilizado ese término para darle título a su trabajo de fin de carrera, y tras un par de prácticas no remuneradas, decidió continuar ese proyecto y crear oficialmente su marca.

Las paredes de su estudio, montado en una de las habitaciones de su casa, están llenas de ideas y fotos que sirven de inspiración, además de libros, como “Babe” de Petra Collins, y objetos varios como una radio antigua y un monopatín, representando este último una influencia bastante importante en su creación.

Ellie siempre ha estado muy interesada en la cultura skate y desde el principio ha buscado plasmar en sus prendas una funcionalidad que permita incluso usarlas en este ámbito y que además pueda atraer a todo tipo de chicas, ya sea con un estilo generalmente considerado femenino o con uno más masculino. Afirma que rechaza completamente la moda de alta costura y que toda su ropa “puedes llevarla todo el tiempo y en cualquier momento”.

Sus colecciones parten de experiencias personales y los diseños buscan la satisfacción personal, por lo que se alejan de modas actuales. “Yo me pongo toda mi ropa, estas prendas son cosas que he soñado llevar”, comenta. Su última colección, pensada durante sus últimas vacaciones en Australia, surge de recuerdos de su infancia, de esos veranos en el camping con toda la familia.

Colaborar para crear

Además del evidente uso de líneas asimétricas en sus diseños, otra cosa que hace especial a su marca es la continua colaboración creativa en los diferentes ámbitos del proceso.

Asegura que siempre le ha parecido muy interesante como “las mujeres interactúan con la moda” y por eso trabaja con un equipo femenino, desde su creación, pasando por las modelos y terminando con la parte creativa y de fotografía. En la última colección “Organised fun”, se crearon diferentes estampados con el trabajo de la artista y diseñadora Alice Dansey-Wright, y las prendas fueron mostradas por modelos femeninas, siempre amigas suyas que además de “muy guapas”, como ella dice, son mujeres “reales, con las que puedes identificarte”.

El reto de crecer

Cuando entrevisté a Ellie, todavía tenía prendas de la colección sin terminar, las ilustraciones que servirían de estampados estaban solo sobre el papel y había notas e ideas por todos lados. De ahí a terminar una colección, preparar la sesión fotográfica, vídeo promocional y presentación oficial de la ropa hay mucho trabajo.

Ahora mismo, al trabajar por su cuenta le resulta muy difícil parar pero al preguntarle sobre un futuro con una mayor producción y quizá un equipo más grande, admite que le resultará difícil ceder responsabilidad si la marca sigue creciendo.

Su sueño es tener un pequeño equipo en casa con una pequeña fabrica y producirlo todo ahí. Esto le permitiría tener cierto control, seguir siendo lo más ética posible con su marca y además podría ofrecer un mayor rango de tallas, algo muy importante para ella. De lo que sí está segura es que es “demasiado perfeccionista” como no encargarse de toda la parte creativa y que le gustaría seguir haciendo algunas de las prendas a mano, como hasta ahora.

Tras la muestra de su nueva colección y un par de eventos en Glasgow y Edimburgo, Ellie y sus líneas imperfectas cruzan medio mundo hasta Melbourne, Australia. Durante la entrevista dijo que en cinco años se veía allí colaborando con artistas internacionales; la primera parte del plan se ha adelantado y la segunda seguro que llegará pronto.

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The Noces, diseño y estilo en la moda sostenible

A0collab x The Noces

Al leer las palabras moda ética, ecológica, sostenible, ¿qué tipo de ropa o accesorios te imaginas? A pesar de ser términos totalmente positivos y resultar lógico apostar por esta nueva industria de la moda, todavía hay cierta reticencia por la imagen mental que provocan: un tipo de prenda anticuada, que no encaja con la moda actual y a la que le falta estilo. Sin embargo, conforme te adentras en el mundo de la moda sostenible descubres que no es así, que el estilo y la sostenibilidad no son incompatibles y que la parte social es muy importante pero no la única; la palabra moda sigue teniendo peso.

Un ejemplo de este modelo es sin duda la marca de accesorios The Noces. Si te pasas por su cuenta de Instagram, te fijarás en sus preciosos bolsos de rafia que no solo son tendencia si no que en realidad nunca pasarán de moda y que por supuesto son perfectos para el buen tiempo que se acerca. Pero eso no es todo, lo fantástico de esta nueva industria con conciencia es que siempre encontrarás un maravilloso proyecto detrás. ¿Quieres conocerlo?

En 2016, Holy, una mujer apasionada de la “sostenibilidad, el bien social y la moda” decidió unir esos tres intereses y crear The Noces, un pequeño negocio que busca promover el trabajo tradicional y artesanal de la lejana Madagascar, su lugar de nacimiento. Con el apoyo de su familia y sus amigos, Holy se embarcó en este importante viaje.

“Empecé conectando con las mujeres artesanas, y entendiendo como podríamos trabajar juntas en diseños más contemporáneos”, explica Holy. Tras su primera serie de accesorios, sintió que “tenía sentido empezar un pequeño negocio que incluyese prácticas sostenibles y éticas”.

Con The Noces, Holy también ha enlazado tres culturas al utilizar productos hechos a mano en Madagascar, teniendo la sede del negocio en Portugal y usando un nombre en francés muy apropiado para mostrar la unión de las mismas, pues noces significa matrimonio. Todo esto crea “una perfecta mezcla de materiales, estilos y colores”, como ella comenta.

The Noces tag

Uno de los grandes compromisos que llevan a cabo las marcas de moda sostenible es la transparencia. Holy también defiende la responsabilidad de las empresas en ese aspecto, por eso, su web ofrece toda la información sobre los materiales usados, su procedencia y los empleados que participan en la producción de los accesorios; un proceso “sostenible y que construye un escosistema saludable”, que incluye un salario fijo y buenas condiciones laborales para las mujeres artesanas, el uso de materiales eco y el apoyo a toda la comunidad.

Todo esta información facilita la decisión de compra del consumidor, quien obviamente tiene la última palabra. Pero, ¿apuesta la gente realmente por esta industria? Holy cree que “más y más gente es consciente de lo que compra y lleva” y aunque entiende que el desafío es “hacer lo ético más y más atractivo”, porque al final es el deseo lo que atrae al comprador, opina que hoy en día “podemos tener los dos: accesorios con estilo y productos éticos”.

Su proyecto, además de buscar que “la artesanía de Malagascar sea más conocida y apreciada”, va un paso más allá en el aspecto social. Cada año, destina una donación del 5% de sus beneficios a una ONG diferente, siendo la elegida para este Miaro Madagascar, una asociación que “lucha contra la pobreza y trabaja con comunidades desfavorecidas de Antananarivo”.

The Noces es sin duda uno de los muchos pequeños proyectos con grandes ideas que se están creando y que encajan con el nuevo estilo de vida que está surgiendo. Un cambio del que, según Holy, “no hay vuelta atrás” y que “en cuestión de tiempo será lo normal”.

Y tú, ¿qué opinas?